Narración:
Erase una vez un cocodrilo que vivía desde hace más de 20 años en la misma charca. Su sueño fue siempre, desde que era pequeñito, salir de aquel lugar e ir a descubrir un nuevo mundo. Un día, en el cual se levantó con más agallas que nunca, decidió infiltrarse en un avión y pasar desapercibido para poder llegar a nuevas tierras. Todo fue genial hasta que vio el enorme vehículo, ¡Tenía miedo a las alturas! Estaba tan aterrorizado que ni se planteó subirse a él, pero al pensar que debería volver a esa aburrida charca, saltó de un impulso y salió corriendo a montarse.
Tras unas largas 5 horas de viaje y sin tener la menor idea de dónde iba a parar, salió deslumbrado por el brillante sol a una explanada enorme. Miró a ambos lados y vió a lo lejos un cartel que decía:
''Bienvenido a Sudáfrica''.
Durante los 12 meses que el pequeño cocodrilo estuvo allí, se lo pasó en grande: fiestas, amigos... Y al tener que despedirse de ellos, lloró como un bebé recién nacido, pero lo más importante, consiguió llegar sano y salvo a su humilde morada. Los padres, asustados, abrazaron a su amado hijo y estos quisieron, tras contarles todo lo ocurrido, que la siguiente vez le acompañasen.
FIN

Descripción:
Mi casa es una casa un tanto grande, compuesta por 11 habitaciones: 3 baños, 3 dormitorios, 1 salón, 1 cocina, 1 garaje, 1 comedor y 1 cuarto de juegos. Aparte de estas zonas, tenemos un pequeño jardín, en el que pasamos tiempo jugando al fútbol, etc. Nuestro hogar, visto desde fuera, es blanco, con el techo negro y varias ventanas. Vivimos en una urbanización, la cual esta hecha de piedra y formada por varios chalets. Estos son parecidos, lo único que les diferencia es el tamaño del jardín. Las paredes son todas blancas, con diversos cuadros.
Erase una vez un cocodrilo que vivía desde hace más de 20 años en la misma charca. Su sueño fue siempre, desde que era pequeñito, salir de aquel lugar e ir a descubrir un nuevo mundo. Un día, en el cual se levantó con más agallas que nunca, decidió infiltrarse en un avión y pasar desapercibido para poder llegar a nuevas tierras. Todo fue genial hasta que vio el enorme vehículo, ¡Tenía miedo a las alturas! Estaba tan aterrorizado que ni se planteó subirse a él, pero al pensar que debería volver a esa aburrida charca, saltó de un impulso y salió corriendo a montarse.
Tras unas largas 5 horas de viaje y sin tener la menor idea de dónde iba a parar, salió deslumbrado por el brillante sol a una explanada enorme. Miró a ambos lados y vió a lo lejos un cartel que decía:
''Bienvenido a Sudáfrica''.
Durante los 12 meses que el pequeño cocodrilo estuvo allí, se lo pasó en grande: fiestas, amigos... Y al tener que despedirse de ellos, lloró como un bebé recién nacido, pero lo más importante, consiguió llegar sano y salvo a su humilde morada. Los padres, asustados, abrazaron a su amado hijo y estos quisieron, tras contarles todo lo ocurrido, que la siguiente vez le acompañasen.
FIN

Descripción:
Mi casa es una casa un tanto grande, compuesta por 11 habitaciones: 3 baños, 3 dormitorios, 1 salón, 1 cocina, 1 garaje, 1 comedor y 1 cuarto de juegos. Aparte de estas zonas, tenemos un pequeño jardín, en el que pasamos tiempo jugando al fútbol, etc. Nuestro hogar, visto desde fuera, es blanco, con el techo negro y varias ventanas. Vivimos en una urbanización, la cual esta hecha de piedra y formada por varios chalets. Estos son parecidos, lo único que les diferencia es el tamaño del jardín. Las paredes son todas blancas, con diversos cuadros.
